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¿Cuál es el mejor concurso de mates de la Historia?

  • Tres candidatos: 1988, 2000 y 2016, con Jordan, Carter y LaVine como triunfadores
  • Analizamos con perspectiva histórica los tres concursos más afamados

El espacio aéreo de Charlotte el sábado por la noche, a eso de las once, deberá permanecer cerrado. Limitado, para ser más exactos, ya que cuatro cohetes humanos sí tendrán permiso (y obligación) para volar. Se juntarán en el Spectrum Center cuatro aspirantes de teórico “perfil bajo” que quieren demostrar que no hace falta ser una superestrella para dejar huella en la historia de los All-Star Weekend. Dennis Smith Junior (base de los Knicks, 1’91, 21 años), Miles Bridges (alero rookie de los Hornets, 2’01 y 20 años), John Collins (ala-pívot de los Hawks de 21 años y 208 cm) y Hamidou Diallo (también rookie, escolta de los Magic de 20 años y 1’96) se medirán sobre el parqué de la cancha de los Hornets para tratar de erigirse como el sucesor de Donovan Mitchell, último campeón de este prestigioso galardón que cumplirá 35 años desde que se instaurara en la NBA, allá por 1984, y cuyo primer vencedor fue Larry Nance Senior, el padre del ahora jugador de los Cavs. Antes, desde 1976, se disputaba como un torneo de la ABA, finalmente absorbida por la NBA. Cabe recordar los nombres de algunos de los vencedores a lo largo de la historia, como Julius Erving (primera edición, 1976) Michael Jordan, Dominique Wilkins, Kobe Bryant, Blake Griffin, Vince Carter o Dwight Howard, que otorgan aún más caché al trofeo más simbólico de todo el All Star Weekend.

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dunkers 2019

Pero a expensas de lo que puedan hacer estos jóvenes dunkers, son fechas de rememorar, de tirar de Youtube. Las redes sociales de los usuarios y de la propia liga no cesan de devolvernos a la memoria imágenes míticas de los legendarios concursos de antaño, con mates para el recuerdo, con disfraces, coches, mascotas, capas… o simplemente a pelo, con la plasticidad que ofrecen unos cuerpos atléticos surcando el aire, deteniendo el tiempo, y llenándonos los ojos de satisfacción y admiración ante lo que contemplamos. Son 35 años y 33 ediciones (no se disputó los años 1998 y 1999), y aunque cada cual pueda tener su concurso, su matador o su mate preferido, sin duda hay tres ediciones que, por encima de resto, ocupan el pódium de “el mejor concurso de la Historia”, y el debate está presente. Para vosotros, ¿cuál fue el mejor de todos?; repasamos aquellas tres ediciones que son casi insuperables y que perdurarán para siempre en nuestras memorias:

1988 - CHICAGO

Fue el segundo entorchado consecutivo de Michael, esta vez en su casa, ante su público, en uno de los concursos más emblemáticos de la historia, y que dejó alguna de sus imágenes más icónicas como hombre-anuncio. El concurso contó con siete participantes, y sus puntuaciones fueron las siguientes:

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concurso 1988

Pero a estas alturas sobra decir que lo más llamativo de aquella fiesta fue el duelo final entre Jordan y Wilkins, Wilkins y Jordan. La elegancia contra la fuerza, la elasticidad contra la explosividad, flotar contra embestir… Dominique abrió el cara a cara con un mate clásico, simple, de pura fuerza, lanzando la bola contra el centro del tablero para machacar a una mano tras capturar el rechace. Se llevó un 50 un tanto discutido. El primero de Air fue otro clásico: penetración por la izquierda, batida en dos tiempos, y mate de espaldas tras bajar la bola previamente entre las piernas, mientras las abría estéticamente. Otro 50. La fuerza bruta volvió con Wilkins en su segundo intento: un Tomahawk lateral con mucha circunferencia de brazos, destrozando el aro a una mano (el sonido es espectacular). Segundo “pleno” de DW en la final y a Jordan le tocaba apretar. Sin embargo, llegó el fiasco, aunque no por el mate, sino por la puntuación: 47 para un buen mate a dos manos, tras rectificado, que los jueces infravaloraron ligeramente. El público mostraba su enfado, y esto pudo tener su repercusión, porque el siguiente de Wilkins obtuvo solamente un 45, y eso que el mate era probablemente mejor que el suyo anterior, pero es cierto que era muy similar: otro Tomahawk, desde el otro lado, pero estéticamente muy parecido. Y esto abría de par en par las puertas a Michael, que con un 48 empataría, y de hacer pleno, por supuesto, el trofeo se quedaba en casa. Lo que vino después es historia de la NBA: Air se fue al otro lado de la pista, a la línea de fondo, mientras el público se ponía en pie. Arrancó la carrera, realizó la batida con su segundo paso (pie izquierdo), sobrepasando ligeramente la línea del tiro libre, y protagonizó un vuelo eterno. Pocas personas en este planeta no han visto el mítico vuelo de Air Jordan aquella noche de febrero de 1988.

Michael Jordan vs Dominique Wilkins : 1988 Slam Dunk Contest [Classics]

2000 - oakland

Tras dos temporadas sin concurso por la decadente deriva del final de los noventa (y por el lockout de 1999), la liga volvió a apostar por incluir los mates como parte del All Star Weekend (los nuevos formatos de concurso tampoco triunfaron), y regresaron a lo grande, mucho mejor de lo que ni Comisionado ni ningún aficionado podría haber imaginado. El formato era sencillo: seis participantes, dos mates cada uno, y los tres con mejor puntuación acumulada, pasaban a la final. El sexteto tenía mucho cartel, pero sobre todo, los tres finalistas que se jugaron el título:

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tabla 2000

Steve Francis y los dos primos de los Raptors protagonizaron un concurso fabuloso. Tres estilos muy diferentes pero espectacularmente estéticos: Francis, un base descarado de 1’90 con un desparpajo y unos muelles fantásticos, y que destacaba por su aparente improvisación. El 3 de los Rockets partió en varios mates desde el centro del campo, sonriendo, mirando a sus colegas en el banquillo o la grada, y de repente lanzaba la bola al aire y salía corriendo en su búsqueda, cazándola siempre a una altura que impresionaba, y poniendo su cuerpo casi tumbado en paralelo al aro… Se le podía achacar que el repertorio no era muy amplio, pero participó del espectáculo con todo merecimiento y hubiera ganado la mayoría de los concursos de la década, pero se cruzó con el hombre más dotado para el mate que probablemente haya tenido nunca la liga.

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Steve Francis 2016

Pero antes de hablar de Vince, lo haremos de T-Mac. McGrady tenía unas condiciones físicas excelentes para jugar a baloncesto y, sobre todo, para atacar el aro. En el concurso se metió en la final con un mate de 45 y otro de 49, y comenzó la ronda decisiva con uno tremendo, haciendo un 360º tras coger la bola en el aire, después de haberla lanzado bombeada desde más allá del triple. Resultado, su primer 50. Luego probó otras suertes, como el Tomahawk ladeado y muy inclinado, con un resultado también sobresaliente, pero esa noche todo quedaría eclipsado por la que, probablemente, ha sido la mejor actuación individual de un jugador en un concurso de mates.

“Vinsanity”, o “Half man-half amazing” fueron dos de sus apodos. El segundo es el que más justicia hace a lo que protagonizó Don Vicente aquella mágica noche en la bahía de Oakland. Si el del 88 fue un duelo entre dos iconos con dos estilos contrapuestos, el del 2000 quedó para el recuerdo, sobre todo, por la épica e inmaculada actuación de Carter volando con la camiseta viola de sus Raptors. El primero ya sentó cátedra, con un 360º de una fuerza brutal, un giro perfecto y una estampa majestuosa. Dejó otro para el recuerdo, mítico, donde hundió su brazo literalmente hasta el codo, con la mirada de asombro de compañeros, jueces y aficionados. Nadie entendió el mate (salvo Isaiah Thomas que se partía de risa) hasta ver la repetición; Carter había hecho real la frase figurada que todos habíamos dicho alguna vez. Pero “El Mate” lo había realizado unos minutos antes con la “ayuda” de su primo: Tracy le dejó la bola en el aire tras bote mientras Vince llegaba en carrera. La cogió mientras subía, se la pasó de izquierda a derecha bajo su pierna más adelantada, y la hundió brutalmente ante el estruendo de todo el pabellón. “It’s over”, decía Vince a la cámara. Sí, realmente se había acabado, porque nada fue igual desde ese mate, y todos entendimos que, pasara lo que pasara después, él era el mejor, y ese momento, sería histórico.

2000 Slam Dunk Contest

2016 - TORONTO

Zach LaVine buscaba convertirse en el cuarto hombre en la historia en vencer en dos concursos consecutivos, tras alzarse en su año rookie con el título en Brooklyn, tratando de igualar a Michael Jordan, Jason Richardson y Nate Robinson. Pero en esta ocasión encontró una oposición mucho mayor en la figura de Aaron Gordon (para muchos, vencedor moral del concurso), que dejó el que, para otros tantos, es el mejor mate jamás realizado en un concurso.

El duelo entre ambos pasó a la historia por ser uno de los más igualados y por ofrecer, probablemente (y esto es opinión propia) el mayor catálogo de mates “de 50” en un mismo concurso, teniendo además que intentar deshacer el desempate en dos ocasiones. El cara a cara lo abrió Gordon, que continuó usando a la mascota de los Magic, esta vez subido en un skate eléctrico de los que giran en el sitio como una plataforma. Comenzó a girar con el balón en la mano cual bandeja de camarero, mientras Gordon se le acercaba a la carrera, capturando la bola en el momento preciso y tapándose la cara con el otro brazo, mientras daba la vuelta en el aire. Un mate precioso premiado con un 50, al que LaVine dio réplica con uno similar, pero sin mascota, con un giro de 360º habiendo cogido la pelota tras bote: otro pleno para Zach.

El segundo del ala-pívot de los Magic es el mencionado anteriormente: probablemente el mate más bestia de la historia. Gordon saltó de nuevo a la mascota (anteriormente había cogido la bola de sus manos en alto para pasársela entre las piernas), pero esta vez hizo algo nunca visto: saltó al dragón, cogió la pelota, y elevó sus dos piernas juntas por encima de la cabeza de la mascota, haciendo un ejercicio abdominal sobrehumano, para superar limpiamente la altura de semejante figura y pasar la bola por debajo de sus piernas posicionadas en 90º… y cómo no, matarla con la otra mano, la izquierda. “Let’s go home!”, repetía en narrador original de la televisión americana, mientras Aaron trotaba haciendo gestos de satisfacción ante la perplejidad del público. El concurso debió terminarse ahí y declarar a Gordon vencedor por KO técnico, pero evidentemente eso no era posible, y LaVine continuó ofreciendo espectáculo con esa habilidad tan suya para desplazarse por el aire, como en el siguiente, donde realizó una réplica del mate del tiro libre, pero con un rectificado espectacular; resultado, empate a 100 con dos plenos para cada uno.

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Aaron Gordon @NBA

El desempate pareció llegarle justo de ideas a Gordon, que tuvo que tirar de clásicos. Su entonces compañero Elffrid Payton echó la bola al canto del tablero, y el rechace lo hundió de espaldas con plasticidad y potencia para obtener otro pleno. LaVine, si embargo, seguía con recursos, y alcanzó su tercer pleno con otro tremendo mate saliendo desde detrás de la canasta y pasándose la bola entre las piernas. Al #00 de los Magic ya sí que no le quedaban más balas, y optó por otro gran clásico ejecutado a la perfección, con tres movimientos de balón: tras la nuca, entre las piernas, y hundirla de espaldas. Para los jueces fue insuficiente y se otorgaron un 47 (aquí es donde reside el argumento del “robo”). En cambio, el de los Wolves (ahora en los Bulls), calcó un mate suyo del año anterior (tiro libre con pelota entre las piernas) para obtener un nuevo 50 y llevarse su anhelado segundo galardón.

2016 NBA Slam Dunk Contest - Aaron Gordon vs Zach LaVine HD Full

Volvemos a insistir en que es cuestión de gustos, pero de lo que no cabe duda es de que estos tres concursos forman parte (y seguirán haciéndolo siempre) de la historia del All-Star Weekend, y mucho y bien lo tendrán que hacer en el futuro para desbancarlos como los mejores jamás vistos. Hablamos del duelo icónico entre dos mitos de este deporte: la magia y plasticidad de Air Jordan Vs la contundencia de Dominique Wilkins. Hablamos también del concurso en que el (probablemente) mejor matador de siempre de la NBA se lució ante dos rivales de inmensa categoría. Y hablamos, por último, del duelo a muerte entre dos figuras estéticamente difíciles de igualar, en absoluta plenitud física, como LaVine y Gordon. Os dejamos elegir, pero no discutáis, hay mates para todos los gustos. Viva el espectáculo, “I love this game!”.

*De regalo, el vídeo de todos los mates valorados con un 50 en la historia del concurso:

ALL 50-Point Dunks In NBA Slam Dunk Contest History

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Comentarios

Dallas, 1986. Spub Webb sorprendió al mundo y mostró a los bajitos que también podíamos machacar y así lo conseguimos muchos en algún momento.

Coincido, Webb demostró que los pequeños la saben hundir.
Concursos de mates míticos, el del 88 de Wilkins y Jordan, reedición del 85, en el primero Jordan debió ganar, en mi opinión, pero el premio se lo llevó Nique, y el del 88, también en mi opinión, me pareció mucho mejor Wilkins y se lo llevó Jordan, quizás si lo veo de nuevo, cambie de opinión, pero prefiero rememorar, las cosas así conservan su mística (como la de no dormir para verlo en la "parabolica" de un amigo...).
Lo mismo pasa con el concurso entre Carter y McGrady, ese fue brutal, por la innovación, por la calidad, por ver a Francis emular a Webb.
El del 2016 fue brutal, pero aquí entra demasiado en juego, se ve mucho más, se analiza mucho más, antes, durante y después del concurso. Evidentemente es un grandísimo concurso, pero no se si a la altura del misticimo de los tres grandes Jordan, Carter, Wilkins.

Añado los mates de Pou, minuto 3:36, minuto 8:26 y el "mítico" en el 12:51.

https://www.youtube.com/watch?v=O0y9dVcLK4w

Aunque cuesta ver el primer intento por la genial retransmisión de RTVE... curiosamente le puntuaron mejor este tercer mate que no el segundo... curioso criterio el del jurado.
Digno de ver también el marcador "pizarril" sesentero :=)

El mejor concurso sin duda fue el que participo Lorenzo Sanz Junior el aeroplano de Concha Espina con un salto en carrera de un metro según estudios, en Don Benito,. También creo recordar que un año antes Miguel Ángel Pou alias no me quito la chaqueta del chándal para que también , hizo un super mate

Lo de Pou fue una década antes que lo Sanz Jr y sobre el chandal como se ve en el vídeo era la moda de la época..
Casi todo el mundo llevaba chándal, fuese pantalón o parte superior.
Muy poco estiloso todo la verdad, por no hablar del chandal de los voluntarios con el patrocinador "nicotinoso" habitual de aquellos tiempos.