Solapas principales

Boston, Milwaukee, Toronto y Philadelphia: comparamos a los cuatro gallos del Este

  • Bucks y Raptors están varios pasos por delante en la clasificación
  • La igualdad parece máxima de cara a PlayOffs

Al terminar la pasada temporada se produjo un pálpito generalizado que pocos se atrevieron a contrariar: después de la desbandada de LeBron, y visto lo acontecido en PlayOffs, el trono del Este pasaría a manos de Boston. Pero los movimientos en verano y los primeros meses de competición cambiaron radicalmente el escenario; el vacío de poder se ha repartido ahora entre cuatro fuerzas tan parejas que resulta imposible colocar a una por encima del resto.

 

Debemos hacer un asterisco en esta comparación de potencias. A día de hoy, Indiana Pacers se mantiene en el tercer puesto de la Conferencia, pero la lesión de Oladipo, que le hará perderse el resto de la temporada -y sin la cual Indiana estaría al mismo nivel que los otros cuatro equipos- hace difícil concebir unos PlayOffs donde puedan competir a ese nivel. Sin Oladipo, pero con buenos jugadores y un sentimiento colectivo envidiable, son un conjunto huérfano de estrellas, y esa falta de desequilibrio individual les puede lastrar en los momentos calientes. Por este motivo, y aunque después pueda producirse cualquier sorpresa, se encuentran un escalón por debajo del resto, excluídos de esta comparación entre iguales y se les asigna una carta libre.

 

Milwaukee Bucks, Toronto Raptors, Boston Celtics y Philadelphia 76ers. Los dos primeros tienen los mejores balances de la liga y siguen en su particular carrera por el primer puesto del Este; los otros dos, con balances similares, se hallan en plena competición por ocupar una de las cuatro primeras plazas. Pero lo cierto es que, pese a estas diferencias en la clasificación, bajo el calor de la postemporada cuesta discernir cuál de estos equipos sobresaldría. Para intentar arrojar algo de luz, vamos a clasificar a los cuatro gallos del Este según varios parámetros; el objetivo es más subrayar las fortalezas y las diferencias entre ellos que destacar a un solo equipo, pues incluso después de hacer la comparación será igualmente complicado colocar a uno por encima del resto.

 

PROFUNDIDAD DE BANQUILLO

4. Philadelphia 76ers. La labor de Elton Brand en los escasos meses que lleva ejerciendo como general manager se ha distanciado de cualquier indicio de pasividad: buscando competir desde ya al máximo nivel, se ha hecho con Jimmy Butler y Tobias Harris en dos movimientos tan ambiciosos como arriesgados. Si bien hubo momentos en los que parecía que la plantilla era preocupantemente corta tras esas dos incorporaciones, la franquicia se armó todo lo que pudo los últimos días antes del trade deadline. Jonathon Simmons, TJ McConnell, Mike Scott o Marjanovic no son los mejores suplentes de la competición, pero pueden mantener el tipo y rellenar los huecos no ocupados por el mayor arma de este equipo: el devastador potencial de su quinteto titular.

 

3. Milwaukee Bucks. En un sistema tan simple y efectivo como el de la franquicia de Wisconsin, no es demasiado complicado potenciar las aptitudes de sus jugadores de banquillo. La mayoría de sus integrantes comparten rasgos similares: buen tiro exterior, capacidad para abrir la pista y defensa decente. Sterling Brown, George Hill, Tony Snell o DJ Wilson aúnan estas capacidades, y a ellos se une la reciente adición de Nikola Mirotic procedente de los Pelicans. El montenegrino, que pese a los problemas físicos está completando la mejor temporada de su carrera, añadirá aún más fuego ofensivo a un equipo que funciona como un mecanismo de relojería. Quizás se echa en falta algo más de profundidad interior -no tienen ningún pívot suplente-, pero esto parece un mal menor teniendo en cuenta lo atípico del esquema y que cuentan con un griego de 2’11m que puede ejercer cualquier función sobre la cancha.

 

2. Boston Celtics. Más que por la calidad de sus integrantes, que también, el banquillo de los verdes reluce por el rendimiento que hasta ahora ha mostrado ante la adversidad. Con los PlayOffs de Terry Rozier todavía recientes en la memoria, y pese a las constantes microcrisis que está teniendo el equipo este año, Boston destaca porque cualquiera de sus jugadores puede rendir cuando llega la oportunidad. Brad Stevens ha alterado el quinteto titular, relegando a Jaylen Brown y Gordon Hayward a la suplencia; estos exteriores nada desdeñables se suman a la fiabilidad de Baynes, la entrega de Theis o la voracidad de un Marcus Smart que, ya juegue como titular, dispute 15 minutos o sea el último hombre del banquillo, va a dar el máximo cada instante que se encuentre sobre el parquet. Y eso, en condiciones normales, se debería extender a cada miembro de la plantilla.

 

1. Toronto Raptors. El hecho de que un jugador como Marc Gasol, recientemente incorporado a la franquicia, salga desde el banquillo podría ser razón suficiente para encumbrar a los canadienses al primer lugar. El pívot español eleva a Toronto al siguiente nivel, tanto en ataque como en defensa, y permite aún más versatilidad en un juego interior muy superior al de la temporada pasada. Pero Marc no es el único suplente de garantías: Fred VanVleet, OG Anunoby, Norman Powell o Patrick McCaw pueblan un banquillo repleto de alternativas, sobre todo en los puestos exteriores. Y lo más importante es que la excesiva dependencia de las estrellas, norma durante los últimos años, se ha suavizado: los suplentes y los jugadores de segunda línea ofrecen la fiabilidad necesaria en un equipo que cuenta con más profundidad que nunca.

 

 

 

ENTRENADOR

4. Philadelphia 76ers. Solo por haber aguantado los interminables años de reconstrucción mientras desarrollaba todo lo posible el frecuentemente limitado potencial de sus jugadores Brett Brown podría merecer un lugar más alto, pero la buen labor de los otros tres entrenadores lo relega al último puesto. Quizás lo que más se le ha achacado durante los últimos dos años, en los que al fin ha contado con una plantilla competitiva, han sido sus cuestionables decisiones al manejar las rotaciones y la dificultad al cerrar partidos apretados. Su mayor reto de cara a los PlayOffs será gestionar un quinteto titular que llegará con una importante carga de minutos en un año en el que los 76ers aspiran por primera vez a todo.

 

3. Toronto Raptors. Después del despido de Dwane Casey, para muchos necesario, la mano de un inexperto Nick Nurse en su primera aventura como entrenador jefe se ha notado desde el primer día. El sistema basado en Lowry y DeRozan funcionaba en temporada regular, pero se topaba año tras año con los mismos muros en PlayOffs. Ante este evidente estancamiento, Nurse ha implantado un esquema mucho más abierto, con múltiples opciones en ataque y una plantilla donde reina la versatilidad en todas las posiciones. Aprobada con nota la fase regular, la postemporada será la verdadera prueba de fuego para el entrenador con menos experiencia de los que dirigen a los pesos pesados del Este.

 

2. Boston Celtics. Brad Stevens era un desconocido para el mundo NBA cuando se hizo cargo de los mandos de la franquicia hace ya seis años, pero muy pronto se hizo un nombre entre la élite de su profesión. Después de varias temporadas exprimiendo al máximo plantillas sin mucho que ofrecer, la llegada de Irving y la irrupción de Tatum confirmó el año pasado a los verdes como el rival a batir del Este. En la actual temporada, sin embargo, las cosas no están saliendo tan bien: el rendimiento defensivo sigue siendo excelso, pero los problemas de química y la inestabilidad en los resultados han sembrado las dudas sobre su condición de favoritos. La misión de Stevens, para la que está altamente cualificado, será reconducir el rumbo de los Celtics antes de que el calor de los PlayOffs obstruya cualquier intento de reacción.

 

1. Milwaukee Bucks. Haber cambiado radicalmente el sino de una franquicia como Milwaukee, que parecía anclada en la mediocridad, ha afianzado a Mike Budenholzer en la

élite de los entrenadores que han poblado la liga durante los últimos años. En Atlanta formó un grupo -y sobre todo un sistema- admirable, pero el trono de la Conferencia parecía una cota vetada sin disponer de una superestrella. Giannis Antetokounmpo ha rellenado ese hueco, y su influencia la ha aprovechado su entrenador para convertir a Milwaukee en el mejor equipo de la liga. El dominio mostrado en ambos lados de la cancha y, sobre todo, la forma en la que lo están haciendo, confirma el papel de Budenholzer como principal artífice de haber llevado a los Bucks al primer puesto de la competición.

 

 

 

JUGADOR ESTRELLA

4. Boston Celtics. Parece cuando menos controvertido colocar en la cola a uno de los tres mejores bases de la liga, pero intentaremos justificarlo con lo siguiente: la temporada pasada, sin Kyrie Irving, los Celtics estuvieron a unos minutos de disputar las Finales; y los otros tres gallos de la Conferencia tienen estrellas de aún más envergadura. El buen rendimiento de los jugadores de banquillo ha hecho que en Boston las ausencias se noten menos de lo que deberían. Aún así, es evidente que las opciones de la franquicia de lograr algo grande pasan en gran medida por las manos de Irving. En su segunda temporada en Massachussetts, el base está promediando 23.5 puntos y 7 asistencias con algunos de los mejores porcentajes de su carrera. Su pertenencia a la élite es incuestionable, pero la magnitud de los tres jugadores que tiene por delante y, sobre todo, lo bien que sabe funcionar Boston sin él, relegan a Irving al cuarto puesto.

 

3. Philadelphia 76ers. Los años de reconstrucción han acabado derivando en un equipo rebosante de estrellas: de los cinco titulares, este año dos han sido All-Star (Simmons y Embiid), otro lo debería haber sido (Tobias Harris) y otro lo sería en una temporada sin turbulencias (Butler), sin olvidarnos del irremplazable papel de JJ Redick. Entre toda esta constelación sobresale un Joel Embiid que pelea con Nikola Jokic por ser considerado el mejor pívot de la liga. El camerunés promedia 27 puntos y 13.5 rebotes y es el jugador más importante de la franquicia, no tanto por lo que ofrece en pista, que es muchísimo, sino por lo que el equipo se resiente cuando no está: con el pívot en el banquillo, el net rating de los 76ers es de -3.9, el más bajo de la plantilla con diferencia. En ataque es una amenaza constante; en defensa da sentido a todo lo demás.

 

2. Toronto Raptors. Con Kawhi Leonard se produce una circunstancia curiosa: pese a ser el mejor jugador de la franquicia con diferencia, los canadienses tienen un balance de 13-3 cuando no juega. Algún pseudo-aficionado que solo haga caso de la pura estadística puede pensar que los Raptors son mejores sin el alero en pista, pero nada más lejos de la realidad. Leonard es el factor diferencial de este equipo; si cuando no está disponible pueden competir con garantías, con él se convierten en candidatos al título. Supone un gran paso adelante con respecto a DeMar DeRozan y dota a Toronto de un factor resolutivo en ataque completamente nuevo, sin olvidar que es probablemente el mejor defensor individual de toda la NBA. Aunque esta temporada se ha perdido bastantes partidos, Kawhi pertenece a la más absoluta élite de la liga, no tanto por los números -27 puntos y 8 rebotes de media- como por su capacidad para dar el máximo nivel en ambos costados de la pista.

 

1. Milwaukee Bucks. Un sistema hecho por y para él. Eso que Giannis demandaba a gritos al fin ha aterrizado esta temporada. Los números del griego son solo ligeramente superiores a los que firmó la pasada campaña -27 puntos, casi 13 rebotes y 6 asistencias-, pero su efectividad ha alcanzado unas cotas antes desconocidas. Rodeado de tiradores y sin compañeros que obstruyan sus incursiones en la pintura, Antetokounmpo vuela sin sujeciones hacia su primer MVP, arropado por por sus cifras y por el balance de Milwaukee. Si desarrolla un tiro aceptable -tiene tiempo por delante para hacerlo- podrá ser la fuerza más devastadora del baloncesto actual, pero mientras tanto no está mostrando contemplaciones con su víctima favorita: el aro rival. Giannis es el jugador que más mates lleva esta temporada -211- y no necesita que se los ofrezcan en bandeja: el 43% de ellos no son asistidos (tenemos que bucear hasta el puesto 89 de los jugadores con más mates para encontrar un dato similar).

 

Giannis Antetokounmpo's Top 34 Freakish Dunks of His NBA Career

 

DEFENSA 

*Los cuatro equipos están clasificados según su rating defensivo.

 

4. Philadelphia 76ers. El potencial defensivo de este equipo, que cuenta con jugadores decisivos atrás como Simmons, Butler o Embiid, está muy por encima del décimo puesto en defensive rating (108.3) en el que se encuentran. El camerunés, bastión en la pintura, es la piedra angular: siendo el pívot que más tiros defiende por partido a menos de 1.82 metros del aro (8.8 de media) deja al jugador rival en un 54% de acierto en estas situaciones, muy por delante de otros especialistas como Al Horford, Marc Gasol o Steven Adams. Aunque el punto débil del sistema es JJ Redick, la defensa de los 76ers destaca por la envergadura de sus jugadores; Butler es un maestro reconocido en este arte y la condición aposicional de Simmons le permite defender a cualquier jugador sobre la cancha. Con los datos en la mano Philadelphia no es élite atrás, pero su potencial y lo que pueden lograr, sobre todo en tramos cortos de partido, asusta.

 

3. Toronto Raptors. Si Philly está por debajo de sus posibilidades en defensa, los datos sitúan a Toronto a varios kilómetros de su potencial real. Ilustremos esta idea: los canadienses podrían desplegar en pista, por ejemplo, un quinteto Lowry-Green-Leonard-Siakam-Marc, susceptible a muchísimas variaciones. Esta es una de esas ocasiones en las que debemos de hacer más caso a la razón que a las cifras, pues los Raptors tienen una capacidad atrás muy superior a su octava posición en rating defensivo. Cuentan con especialistas en todas su filas y con toneladas de potencia física, tanto en su quinteto titular como en el banquillo, para frenar distintos tipos de ataques; por si fuera poco, poseen el comodín Kawhi (que se puede usar en cualquier situación y contra cualquier jugador exterior rival).

 

2. Boston Celtics. La defensa ha sido la seña de identidad de este equipo durante los últimos años y no parece que esta tendencia vaya a cambiar. A pesar de contar con buenos stoppers individuales, como Smart o Brown, Boston es uno de los mejores exponentes de una buena defensa colectiva: siempre atentos a las ayudas, pendientes de las rotaciones y dispuestos a cubrir la espalda del compañero. La defensa del triple es su mejor baza (34% de acierto permitido, segundo mejor dato de la NBA) y cuentan con el tercer mejor defensive rating de la competición -105.5. A pesar de tener mucho fuego ofensivo, es en defensa donde los verdes ganan los partidos; y tener la maquinaria engrasada atrás, a falta de solucionar los problemas en ataque, será su mejor arma de cara a la postemporada.

 

1. Milwaukee Bucks. A excepción de la defensa del triple (es el equipo que más tiros de tres encaja por noche), cuesta encontrar un aspecto en el que Milwaukee no tenga uno de los mejores datos. Están en el podio de la liga en porcentaje de rebotes defensivos, en porcentaje de tiros de campo permitido, en puntos recibidos al contraataque y en la pintura, en tapones, en puntos encajados tras pérdida… Los telaraña defensiva de los de Budenholzer está tejida de manera que todos los hilos lleven hasta su pintura, y ahí es donde alcanzan su mejor nivel. La interminable envergadura de sus jugadores, la excelente protección del aro y la omnipresencia de Antetokoumpo (deja a los rivales en un 40% de acierto en tiros de campo, cuarto mejor dato de la liga) son los protagonistas de la mejor defensa de la competición.

 

 

ATAQUE

*Los cuatro equipos están clasificados según su rating ofensivo.

 

4. Boston Celtics. Con una ofensiva de nuevo volcada en el uso del triple (son el tercer equipo que más tiros de tres anota y por noche y el sexto con mejor porcentaje), los Celtics han vivido montados en una montaña rusa durante toda la temporada, alternando partidos con un excelente movimiento de balón con otros donde el estancamiento y la desconexión han sido la norma. Jugadores como Jaylen Brown o Gordon Hayward, que durante los últimos meses se han ido entonando, han tenido problemas para encontrar su rol exacto en un ataque que ocupa el décimo mejor puesto de la liga en offensive rating. Aún así, cuando los engranajes funcionan y los sistemas fluyen, especialmente basados en la asociación Irving-Horford y en el verso libre de Tatum, Boston tiene calidad de sobra para desplegar un ataque de garantías, aunque sea la defensa el indicador más fiable del estado del equipo.

 

3. Philadelphia 76ers. Si hablamos exclusivamente de nombres, la franquicia de Pensilvania es quizás la que más poderío ofensivo de estas cuatro sugiere en el aficionado. Simmons y Embiid siembran el terror en la zona, Butler y Harris ejercen de multiusos por fuera y JJ Redick, que está anotando más que nunca en su carrera, abre la pista para que los demás puedan operar. Más allá de los frecuentes balones al poste para Embiid (es el tercer jugador de la liga que más usa estas situaciones), el sistema de los 76ers se aleja de las individualidades y se esfuerza por lograr ataques elaborados. No es fácil encajar tantas piezas de tal envergadura, pero lo cierto es que el equipo tiene mucho desequilibrio y múltiples opciones a las que agarrarse. De cómo equilibren y gestionen estas opciones dependerá una gran parte de su éxito en postemporada.

 

2. Toronto Raptors. El sistema de los últimos años, dependiente de Lowry y DeRozan, dio evidentes muestras de agotamiento y ha dado paso a un planteamiento mucho más abierto. Lowry ha abrazado su faceta más distribuidora en la temporada donde menos balón está amasando desde que llegó a Canadá, Kawhi Leonard es un pilar fiable en el que sostenerse y la explosión de Siakam abre una nueva vía ofensiva basada en el físico y la versatilidad. Además, la llegada de Marc Gasol ofrece nuevas posibilidades desde su asociación en el poste alto y tiradores como Danny Green son fundamentales para descargar la zona. Toronto es quizás el equipo más equilibrado de estos cuatro y su verdadera prueba de fuego serán los PlayOffs, donde deberán demostrar que el cambio que han experimentado es real y no una ilusión como el de la pasada campaña.

 

1. Milwaukee Bucks. La mejor defensa y el mejor ataque del Este. Milwaukee es el único equipo de la NBA que figura en el top 5 tanto en rating ofensivo como defensivo, y lo sorprendente es que lo están consiguiendo con uno de los sistemas más simples de la competición. Cinco hombres abiertos, triples a raudales y llanuras de espacio para que Giannis corra en libertad. Solo Houston lanza y anota más de tres puntos que los Bucks, pero estos tiros funcionan como consecuencia natural de tener tanto espacio y de generar tantas ventajas. El desequilibrio individual de Middleton, las incisivas incursiones en la pintura de Brogdon y Bledsoe y la reconversión de Brook Lopez se han revelado como el acompañamiento perfecto para la tormenta que Antetokounmpo lanza sobre sus rivales. Está por ver si un esquema tan directo y sencillo dará los mismos réditos cuando las defensas se cierren en postemporada, pero la propuesta de Milwaukee es una realidad y se ha destapado, de momento, como la más efectiva de la liga.

 

Estos cinco parámetros que hemos escogido sitúan a Milwaukee a la cabeza y después, respectivamente, Toronto, Boston y Philadelphia. Lo mismo sucede en la clasificación del Este: los dos primeros llevan tiempo compitiendo en su liga particular, mientras que Celtics y 76ers siguen un paso por detrás. Pero esta aparente división puede no significar nada cuando llegue la hora de la verdad, pues los PlayOffs son otro mundo y las tornas pueden cambiar en un suspiro. ¿Y vosotros? ¿Qué equipo pensáis que está más capacitado para reinar en su Conferencia y llegar a las Finales?

 

 

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
9 meses 4 días
#contenidos: 
27
#Comentarios: 
46
Total lecturas: 
48,307

Comentarios

Da la sensación que en Boston la guadaña siempre presta de Ainge no está favoreciendo la química necesaria, y a Stevens parecen estar superándole los acontecimientos. Hay calidad, hay jugadores competitivos, incluso con el plus de experiencia acumulada en post-season, pero ha sido juntar todo e implosionar en lugar de fundir. Una pena porque la suma de elementos invita a salivar. Creo que Tatum merece desde ya más galones, y lo peor es que a lo mejor lo visten de pelícano por amor a la Ceja.

En Toronto se dan al fin todas las circunstancias a favor para el sorpasso. Lo siento pero sigo teniendo dudas con Anteto para cuando llegue lo serio, al menos de momento. Respecto a Phila, en mi opinión es una versión poor de la desorganización celtica.

Da la sensación que en Boston la guadaña siempre presta de Ainge no está favoreciendo la química necesaria, y a Stevens parecen estar superándole los acontecimientos. Hay calidad, hay jugadores competitivos, incluso con el plus de experiencia acumulada en post-season, pero ha sido juntar todo e implosionar en lugar de fundir. Una pena porque la suma de elementos invita a salivar. Creo que Tatum merece desde ya más galones, y lo peor es que a lo mejor lo visten de pelícano por amor a la Ceja.

En Toronto se dan al fin todas las circunstancias a favor para el sorpasso. Lo siento pero sigo teniendo dudas con Anteto para cuando llegue lo serio, al menos de momento. Respecto a Phila, en mi opinión es una versión poor de la desorganización celtica.

No estoy de acuerdo en varios aspectos, uno, Boston fue un gran equipo defensivo, pero este año no lo está siendo, y eso se nota. La profundidad de banquillo también la dan los nombres en Boston, y este año esos nombres no están siendo los de playoffs del año pasado, hasta ahora, al menos.
Entrenador, Bud ha jugado una final de conferencia, Nurse ninguna, lo mismo que Brett Brown, solo por eso, Stevens sube a lo alto sobre todo porque fue capaz de dar sensación de competir frente a los Cavs, algo que los Hawks no fueron capaces.
Para mí, el jugador más determinante es Leonard, el único capaz de ser top 5 en ataque y en defensa. Poner a cualquier otro por encima me parece que solo puede darse en condiciones de lesiones, que parece que no existen. Que no se olvide, fue MVP de las finales en 2014 frente Lebron, con 22 años.

Antetokounmpo es candidato a MVP y mejor jugador defensivo, no es que sea capaz de ser top 5 en ataque y defensa, es que lo es.
Esta temporada solo Paul George le iguala en cuanto a equilibrio ataque/defensa.