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Promitheas Patras pone contra las cuerdas a Iberostar Tenerife (69-57)

En los últimos tiempos, hay un vocablo italiano que se ha puesto de moda en nuestro quehacer mediático diario. Venido de los acontecimientos políticos que realmente después nunca se consumaron, todo hijo de vecino habla ya de forma natural de sorpasso  cuando se pretende describir una situación inesperada que pueda volcar un pronóstico ya cuasi validado. A esto se venían hoy los griegos de Promitheas Patras, ante el, en la BCL, todopoderoso Iberostar Tenerife. A consumar un auténtico y genuino sorpasso.   

Y de entrada acumulaban papeletas para ello, llevando la iniciativa, a partir de la manita de Meier y con Katsivelis jugando y generando desde el poste bajo sobre Rodrigo San Miguel. El marcador se movía con la lentitud de las buenas defensas, hasta que los exteriores griegos conseguían buenos tiros que marcaran las primeras ventajas (14-7 min. 7). El buen ala-pivot formado en Milwaukee se empeñaba en no fallar una, para hacer 10 puntos tempranos, ante el despiste colectivo de una defensa aurinegra que en este primer cuarto no se enteraba de cómo era la cosa: 21-15.

Atisbaba la campanada Vidorreta y mandaba poner una zona que le hacía cosquillas a Tony Meier. Máxima ventaja griega (30-19). Y a grandes males, Davin White…seis puntos del jugón aurinegro evitaban los primeros sustos, aunque, como dicen machaconas campañas publicitarias, permítanme que insista…en este caso con Tony Meier. 18 puntos llevaba ya a aquellas alturas, con cuatro triples y un solo error en el tiro. También es verdad que lo había jugado todo hasta ahora. Como Lypovyy y Ellis. Qué más le daría aquello al entrenador local, que olía sangre con la extraordinaria serie en el triple de su equipo y un turbador 38-25. Gkikas tomaba el relevo del acierto y estiraba más el rebato. Ni faltas hacía Iberostar Tenerife. Hasta los menos habituales de la rotación griega se sumaban al festival, para hacer irreconocible el marcador. Pocas veces se había visto tan descosido al equipo lagunero. Se paraba el reloj en 47-31 y todas las luces de emergencia encendidas en el bando visitante.

Pero es que en frente tenían hoy a un equipo que, sin su máximo referente anotador, jugaba tocado por sus propios dioses: 8/10 en triples para un 65% total en tiros de campo. Todo ello, contra una de las mejores defensas del campeonato.

Comenzaban a ensuciar su acierto cuasi inmaculado los griegos de vuelta de los vestuarios, agobiados también por los ajustes de tuerca ensamblados por la defensa canaria. Después de cuatro minutos llegaba la primera canasta griega de la segunda parte que mantenía, en cambio, dobles dígitos de ventaja helena. Pero no era hoy el partido de Iberostar Tenerife y ahora eran las pérdidas las que retrasaban la necesaria remontada. Removía el libro táctico Vidorreta, volviendo a defender en zona, en busca de soluciones que hicieran del partido de vuelta una quimera menos complicada. Pero no había manera para el primer campeón de esta competición. Volvía Meier a anotar y a igualar el escaso tanteo del cuarto (55-39 min. 28). La zona ajustaba mejor los tiros griegos, pero desacoplaba el rebote, aprovechado por los locales para mantener las diferencias. Las gallinas que entran por las que salen, que dicen…Sólo Colton Iverson mantenía prestaciones habituales y sus puntos generaban hilos de esperanza sutropical: 57-45 con los últimos diez minutos por jugar.

No conseguían desarrollar los muchachos de Vidorreta su habitual tino en el tiro exterior, especialmente personalizado en el especialista Staiger y su 0/6 desde más allá del arco. Se le escapaba el partido y quizás la eliminatoria a Iberostar Tenerife, lastrado también por el poco cuidado que hacían del balón. Sin saber o sin poder jugar con un cruce a ochenta, que no a cuarenta minutos, se iban los griegos hasta los 15 de ventaja (64-49 min. 36) basado todo ahora en una defensa agresiva sobre las líneas. Sólo el tercer acierto de los 19 tiros de tres gastados por los visitantes daba un poquito de luz en aquel túnel en el que se había metido Iberostar: 66-57 ya en el último minuto. Pero ni por esas. Una mala resolución, reflejo de lo que había sido todo el partido dejaba el primer acto de estos octavos en 69-57. Si no lo remedia La Hamburguesa lagunera, esto tiene pinta de auténtico y genuino sorpasso.  

1 Primero por fuera y después desde detrás: así, con esos dos axiomas innegociables para su entrenador, dio la primera en esta eliminatoria el novel equipo griego de Patras. Primero, con un acierto exterior de puro lujo, que marcaba porcentajes de escándalo en los que hasta el speaker anotaba de tres. Y segundo, cuando los minutos, la defensa rival y la realidad de las medias hacían bajar aquellos aciertos, con una intensidad defensiva que hacía resbalar a todo un Iberostar Tenerife. Y todo ello, sin su máximo anotador y referente, un Rion Brown lesionado de última hora. Pero no eran tiempos para lamentaciones, que de eso saben mucho por el Peloponeso y se consumaba la sorpresa, primero por fuera y después desde detrás.

2 No sin el triple: tres, sólo tres. Esa paupérrima carta presentaba hoy Iberostar Tenerife en su carta de tiro exterior. Un histórico 15% con el que difícilmente negociar victorias. Nadie conseguía meterla de fuera hoy entre los canarios y eso que normalmente se suman muchas muñecas a ese acierto. Si además, se cuida tan poco el balón, se comienzan a dilucidar las razones del sorpasso. Sólo Iverson y unas gotitas de White para un equipo que fue siempre a remolque de la propuesta helena. Y es que los laguneros se desinflan cuando no hay triples.

3 El moderno tirador: lleva ya tiempo instalado ese perfil en nuestro baloncesto, pero ya no debe quedar equipo que se precie que no cuente con un cuatro abierto y tirador. Es el caso cuasi perfecto de Tony Meier, un 2,03 con alma de alero que enchufa de fuera como si de un escolta se tratara. Desde esa altura y con la velocidad de un especialista, volvió loco desde bien temprano a la siempre buena defensa aurinegra, para hacer 22 puntos y sólo dos fallos en su carta. Sin Brown, hoy Meier fue el moderno tirador.  

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Comentarios

Creo que Tenerife remontara. Promitheas es un equipo apañado y peleon y Tenerife hoy flojos, solo Iverson-Abromaitis-White se salvan. La pista era resbaladiza y casi impracticable pero Tenerife hoy fuera de partido. Remontara.