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"Big" John Bryant: de fiasco en Valencia a hombre récord en Alemania

  • Máximo candidato a mejor jugador de la temporada, promedia 20,9 puntos, 10,8 rebotes y 28,3 de valoración por partido
  • "He demostrado a los que me daban por acabado que se equivocaban
  • "Mi etapa en Múnich fue muy importante. Allí crecí como jugador y persona"
John Bryant: de fiasco en Valencia a hombre récord en Alemania
 
Demasiado viejo, demasiado pesado, parece consumido, nunca va a recuperar su nivel… Hace dos años, la carrera profesional de John Bryant parecía haber llegado a su fin. Los rumores sobre el anuncio de su retirada fueron cogiendo peso a medida que él también lo hacía, pero en vez de ello, el center americano anunciaba en 2017, por sorpresa, que firmaba con el pequeño equipo del estado federado de Hesse, situado en el centro de Alemania y cuya capital es Wiesbaden, Giessen 46ers, lo que fue un auténtico bombazo en la Bundesliga.
 
Cuando los 46ers presentaron a Bryant en otoño de 2017, la expectación era máxima por parte de los medios.En su nueva ciudad, el hecho de que el dos veces MVP de la BBL decidiera unirse a su modesto club, creó controversia.

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John Bryant (Giessen.de)
Algunos aficionados se frotaban las manos soñando con alcanzar los playoffs, mientras que otros negaban con la cabeza sin llegar a comprender del todo la decisión tomada por la directiva del club.
 
En un artículo publicado por un medio local, la crítica hacia el jugador americano fue despiadada: “Bryant vive de sus éxitos del pasado. Ha sido un peso pesado del baloncesto, pero ahora solamente lo es cuando está subido a una báscula. La única aspiración que le queda es adivinidar dónde está el siguiente puesto de hamburguesas.”
 
Hay que decir que el escepticismo no era ni mucho menos infundado. En aquel 2017, los mejores años de Bryant en el baloncesto parecían haber pasado hacía mucho tiempo. Si en aquel preciso momento hubiera anunciado el final de su carrera, la noticia no habría causado  gran sopresa .
 
“He estado pensando en mis posibilidades dentro y fuera del campo”, admitía Bryant en una entrevista concedida a hr-sport. El corpulento center de 2,11m que deslumbró en las filas del Bayern, había caído en el olvido, o mejor dicho, había dejado escapar su mayor oportunidad y su nombre no se escuchaba más en los corrillos del mercado.
 
Dos temporadas antes, había dejado Múnich con un campeonato y un subcampeonato bajo el brazo, y creyó que era el momento oportuno de buscar un mayor desafío y probar suerte en una de las mejores ligas del mundo, y de esta manera, aterrizó en Valencia. 

Focus on: John Bryant, FC Bayern Munich

 
El doble mvp de la Bundesliga inclusó desechó en aquel momento un par de ofertas de equipos de la NBA. “Había algunos equipos interesados en mí. Pero he decidido permanecer en Europa. No quiero ser alguien que solo se sienta jugador en los entrenamientos y esté todo el tiempo sentado en el banco”.
 
Bryant es el típico jugador que te engañaría en una rueda de calentamiento. Ese suele ser un momento en que un jugador, se fija en las evoluciones del equipo rival, mira quien tira bien, como se mueven, ve quien es ágil, quién es más patoso...
 
Cuando ves en persona a Bryant, piensas que este tío tiene más pinta de leñador del profundo Oregón que de jugador de baloncesto, parece lento y torpe y pinta a armario con las dos puertas abiertas. Pero cuando empieza el partido uno piensa, ¿pero este es el tío lento, pasado de peso y desgarbado del calentamiento? Pues sí, porque a pesar de que sea un 5 atípico, nada atlético y de formas peculiares, tras su inmensa humanidad se esconde un jugador con mucho talento y muy inteligente, que sabe leer el juego y las defensas rivales, algo que camufla tras un aspecto hispter, con su pelo largo y sus barbas.

Basketball John Bryant SCU vs SMC 2a

Nacido en Berkeley (California), el jugador dio el paso a la NCAA  de la mano de la Universidad de Santa Clara (universidad de la que salieron jugadores míticos como Steve Nash o Kurt Rambis) donde consiguió ser All-American y Jugador del año de su conferencia en 2009.
 
En su año senior, sufrió una agresión antes del inicio de la temporada, fue apuñalado, pero se recuperó para ser el líder en dobles-dobles de la competición, promediando 18,1 puntos y 14,2 rebotes. Pero su aspecto de leñador y su fisionomía no consiguieron atraer a ningún equipo de la NBA y a pesar de sus grandes números, fue el 3er mejor reboteador del país, no fue drafteado. .
 
Los problemas de sobrepeso han sido siempre una constante en la carrera del jugador, y de ello puedan dar buena fe en Valencia. En el club taronja alucinaron cuando Bryant se presentó aquel verano que firmó con Valencia Basket, avalado por su buen papel con el Bayern  en la Euroliga, con  140 kilos de peso  y una figura que semejaba más a la del típico señor de la America profunda adicto a las barbacoas en su jardín,  que a la de un atleta profesional.
 
Ante tal exceso, en pretemporada, el club le advirtió que si no se ponía en forma en tiempo récord, podían cortarlo, como finalmente sucedió.Además, el club incluyó una cláusula en su contrato por la cual podían cortarlo sin tener que pagar indemnización alguna, algo que el  propio jugador aceptó convencido de que acabaría adaptándose y rindiendo.  A pesar de llegar a perder 10 kilos, dos partidos de liga fue lo que duró la experiencia de Bryant con la camiseta taronja.

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John Bryant en la ACB (superdeporte.es)
Tras este fiasco, todavía encontraría refugio durante dos meses en la Serie A francesa de la mano del AS Monaco, equipo que disputaba la Champions League.En el club monegasco promedió en 18 minutos por partido solo 6 puntos y 5 rebotes. Como resultado, su contrato de dos meses no fue renovado, y  a principios de 2017, el jugador se encontraba sin equipo.
 
“Estar lejos del baloncesto no fue una buena situación para mí, pero lo logré superar gracias a mi hijo, porque pude pasar mucho tiempo con él.” Su pareja y su hijo todavía viven en Múnich. Allí la familia Bryant pensó cuál era el siguiente paso que tenía que dar. “Al final estaba seguro que quería realmente volver a las canchas.”
 
En Giessen tuvo “Big John su segunda oportunidad, y desde luego que la aprovechó. Ya en su primera temporada en Hesse, el pívot volvió a tener un gran impacto en la competición,  y esta temporada, su segunda en Giessen, está siendo posiblemente la mejor de su carrera. Lidera los apartados estadísticos de la competición en valoración (28,3), puntos por partido (20,9) y rebotes (10,8), además promedia nada menos que 5 asistencias por partido, y no es raro verle coquetear con el triple-doble en los partidos.
 
John Bryant está pidiendo a gritos con sus grandes actuaciones, que le concedan el tercer galardón de su carrera al jugador más valioso de la Bundesliga.
 
Con la nacionalidad alemana obtenida el otoño pasado , Bryant puede soñar incluso a sus 31 años con disputar un gran campeonato con la Mannschaft. “Claro que me sentiría muy honrado, pero no creo que esto vaya a suceder. Pero por supuesto que aceptaría sin dudarlo, si me lo pidieran, no me negaría”, dijo el pívot a la Agencia de Presa Alemana.
 
A pesar de haber nacido en California, el veterano jugador parece haber encontrado su lugar en Alemania, donde ha vivido en Múnich, Ulm donde consiguió su primer mvp en la BBL y actualmente en Giessen. “Mi familia también es de Múnich, y después de llevar aquí ocho años me siento como en mi casa. Además estoy buscando una casa para vivir en Múnich. Siempre que nos dan permiso, cojo el primer tren y voy allí”.
De su etapa en el club bávaro, a Bryant le vienen a la cabeza buenos y malos momentos. 

John Bryant: Ulms ALLSTAR mit MVP-Krone

Pero, ¿por qué repentinamente está ofreciendo sus mejores prestaciones a sus 31 años?
 
“Los clubes grandes están ya más orientados a los negocios, aquí todo es más familiar. Esa fue una de las claves de la temporada pasada. 46ers reprensenta todo lo contrario a clubes como los bávaros de Múnich o Valencia. Tal vez las cosas no sean tan profesionales en Hesse como en aquellos lugares, pero los responsables y la ciudad viven el baloncesto. Las personas están muy involucradas y puedes sentir esa gran pasión.”
 
Es un feliz matrimonio entre Big John y el pequeño club, ambos se benefician mutuamente y aprenden uno del otro.
 
Con el entrenador jefe Ingo Freyer, Giessen en realidad había desarrollado un juego de correr y tirar. "Corre y lanza, corre y defiende, y luego todo de nuevo" era el mantra de Ingo. Con la llegada del coloso americano, un jugador que consume mucha energía a largo plazo, el coach tuvo que renunciar en parte a sus principios: “ A veces es bueno correr, pero a veces hay que ralentizar el juego y poner la bola dentro de la zona, ahí tenemos opciones alternativas con Bryant.”
 
No es un secreto que el entrenador y los jugadores estrella del equipo, el propio Bryant o el ex de Estudiantes Brandon Thomas, han discutido, muchas veces incluso públicamente delante de las cámaras, pero parece ser que hayan llegado a un punto de acuerdo. Hay momentos en los que Bryant pide con vehemencia a su entrenador que lo siente en el banquillo, porque considera que el equipo necesita una defensa más agresiva con jugadores más rápidos en el campo. “Ambos somos profesionales y creo que Ingo entiende que quiero lo mejor para el equipo”.
 
Su peso, que la página web oficial del club ha establecido en 127 kilogramos, nunca fue un problema en Giessen. “Todos saben que soy un tipo más grande, y que ello puede también traer ventajas”. El último año y medio lo ha demostrado de manera impresionante. Bryant no luce un cuerpo de atleta, nunca lo hará. Sin embargo, en una segunda juventud, ha conseguido que las voces críticas hacia su persona no se hayan vuelto a escuchar desde hace ya mucho tiempo.
 
Entrevista a John Bryant
 
 
¿Cuáles son tus recuerdos de tu época en el Bayern?
 
Hay algo positivo, pero también negativo. Lo pasé bien allí y formé parte del equipo campeón en 2014. Pero también he experimentado muchas cosas negativas. Cuando vuelvo al pabellón ahora, inevitablemente hay recuerdos, positivos y negativos. En Munich aprendí mucho, como jugador y como persona. Mi paso por el Bayern fue un punto en mi vida que me cambió y estuve a la altura.
 
¿Es verdad que el entrenador Svetislav Pesic te pesó todos los días? 
 
(Risas) No todos los días. Pero una vez a la semana todos teníamos que pesarnos. Eso fue parte de su filosofía de entrenador. Así que no era algo especial lo que solo tenía que hacer. Él solo tenía sus ideas para cada jugador.
 
Su hijo nació y se crió en Munich. 
 
Por lo tanto, tan pronto como nos liberamos, me subo al tren a Munich. La abuela hace tan buena comida (risas). Realmente disfruto pasar el tiempo con la familia. Y Munich sigue siendo mi ciudad favorita absoluta en Europa. Me encanta Munich, el estilo de vida y la gente allí. Realmente me siento como en casa y puedo imaginar vivir allí después de mi carrera. Es por eso que estoy buscando una casa en la zona.
 
Has pasado por tiempos difíciles, por ejemplo en Valencia en 2016 debido a problemas de peso, ser cortado, encontrarte luego sin equipo... ¿Cómo conseguiste regresar como lo hiciste como el segundo jugador más valioso de la liga? 
 
En Valencia fueron tiempos díficiles. A pesar de los problemas, nunca tuve la sensación de que pudiera demostrar mi juego. Luego, los dos meses en Mónaco fueron muy importantes. Allí, todos me dieron una buena acogida y me ayudaron a pensar positivamente sobre el baloncesto después de lo que había experimentado. De repente me di cuenta: Ok, todavía puedes jugar baloncesto y te sientes bien otra vez. En Gießen encontré un ambiente con energía muy positiva y una atmósfera muy informal, exactamente lo que estaba buscando. Quería probárselo a cualquiera que ya me había descartado. Aquellos que ya no me querían, de que eso fue un error.
 
¿Eres un viejoven? 
 
Creo que ahora incluso estoy un poco mejor. Tengo mucha más experiencia y mejoré mi juego, haciéndolo mejor en  ciertas cosas. El joven John Bryant fue un poco impulsivo, tuvo más roce  con los árbitros, un mal lanzamiento o, a veces, con el entrenador de turno. Ahora me controlo mejor y controlo mis emociones.
 
También has obtenido el pasaporte alemán
 
Mi pareja también tiene ciudadanía alemana y americana. Nos gusta tener ambas opciones para establecernos después de mi carrera en el baloncesto, ya sea en Alemania o en los Estados Unidos. Por supuesto, obtener un pasaporte alemán como jugador profesional de baloncesto es una gran ventaja. Se ve bastante bien con eso y en realidad solo se necesita hacer un poco de papeleo, bueno, en realidad bastante papeleo, risas (los trámites buroráticos en el país teutón son una auténtica pesadilla).
 

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